Miren Jaio, entrevista con DFS (2007)

– Pop o rock ¿cuál elegiríais? (yo os veo más como pop) Discoteca Flaming Star no es un grupo musical. La unidad base desde la que trabajamos es la canción, en tanto que expresión que contiene música y texto y funciona como respuesta a un momento dado. Nos referimos a la música popular y, a veces, al rock. Pero la base fundamental de nuestro trabajo es el texto.

– Sois un grupo de “hardcore karaoke”, ¿cómo define este par vuestra posición política? Lo definimos desde una perspectiva artística de apropiación. Buscamos formas de expresión espontánea ante ciertas formas globalizadas por la industria del entretenimiento. Una búsqueda sin melancolías y que parte del material que nos impregna.

– Dicen que el concierto de rock como generador de una experiencia colectiva está sobrevalorado. ¿Es capaz el formato de performance de romper ciertos límites? En nuestros performances intentamos crear bases desde las que ser frágiles y desde las que improvisar integrando lo que ocurre allí, también los fallos. Todo está a punto de desmembrarse, pero entre todos conseguimos que no sea así. Esta es nuestra propuesta: entre todos hacemos posible ese espacio en el que decidir las políticas del lugar en el que estamos.

– ¿Proceden los textos de vuestros banners y alfombras de fragmentos de canciones? No. Ahí se condensan conceptos que nacen del intercambio con otras artistas, bailarinas o músicos, en los que la reflexión se centra en la práctica artística en sí: ¿con qué elementos trabajamos? ¿por qué, para quién y por qué? ¿qué queremos proponer? Todo esto mezclado con experiencias cotidianas.

– ¿Qué papel cumple el vídeo en vuestro trabajo? Vemos nuestros trabajos en vídeo como cortos. Una de nuestras preocupaciones es cómo hacer accesible ese espacio que intentamos construir durante los performances a un espectador que no acudió y cómo liberar ese espacio de la necesidad de nuestra presencia. Lo intentamos desde nuestros trabajos objetuales pero también investigando modos de documentación. Nunca mostramos documentación 1:1 de nuestros performances.

– ABBA cantaba una misma canción en distintos idiomas. Vosotros hacéis versiones de canciones, como Lili Marlin en árabe ¿Entendéis la traducción como forma de resistencia?

Nuestras lenguas maternas son el castellano y el alemán pero nuestra “lengua herramienta de trabajo“ es el inglés; estamos todo el rato traduciendo. Con esa oscilación lingüística incidimos en que las canciones, como las lenguas, pertenecen a las personas que las interpretan, bailan, disfrutan o escuchan. Traducir es un acto con un potencial que no puede ser cuantificado, en el que liberamos las palabras. Es una forma de reflexionar más allá de marcos analíticos.

Esta es una experiencia biográfica de Wolfgang y de la objeción de conciencia en la Alemania de los 80. Lo chicos que no querían hacer el servicio militar tenían que enfrentarse a un tribunal con tres militares. Había grupos pacifistas que te ayudaban a preparar la entrevista. Los militares te propondrían escenarios: llegas a casa y te encuentras la puerta abierta. Al entrar ves a un militar, un soldado ruso, que está intentando violar a tu madre (la víctima siempre era un miembro femenino de la familia). El soldado ha dejado de lado su arma… ¿no la tomarías para salvar a tu madre? No, no lo harías. Has empezado a aprender ruso, para anticipar este problema y hablar con él. El argumento es el poder de la palabra y la fe en ella. Estamos convencidos de que el texto resiste.